miércoles, 25 de septiembre de 2013

El Cementerio de Recoleta


El Cementerio de la Recoleta es uno de esos lugares donde se pueden pasar horas enteras caminando, en silencio, mientras se da rienda suelta a los pensamiento, las suposiciones y las preguntas existenciales y reveladoras. 

He conocido algunos viajeros que visitan cada cementerio posible y, después de mi buena experiencia en Atahualpa, Mompox y Buenos Aires, creo que voy por el mismo camino. Hasta el momento, mi fascinación por estos lugares no ha estado relacionada con el misticismo o con el mundo de los muertos; por el contrario, gira en torno a las manifestaciones de vida que los envuelven.

En Atahualpa, un pequeño pueblo en la sierra ecuatoriana, fue el trabajo anónimo de un podador de árboles. En Mompox, la cantidad de gatos y la variedad de aves que han hecho del terreno su morada; y en Recoleta, esto:


Llegué a la definición de necrópolis buscando el sinónimo de cementerio y esa palabra define perfectamente la característica que me cautivó de Recoleta: "Cementerio de gran extensión, en que abundan los monumentos fúnebres" (RAE).

Abundan tan abundantemente que la redundancia se hace precisa y, si bien al principio son tantos que es difícil percibir detalles, luego de unos pasos la mente no puede dejar de registrarlos. La mía lo hace con las fotos que, junto con las letras, son una hermosa manera de mantener la memoria despierta.  




Lo que más me sorprende de este lugar, es la suntuosidad de casi todas las tumbas. Es como si se hubieran puesto de acuerdo para que la morada de unos simples huesos (lo siento si esto es frío para algunos) fuera toda una obra de arte; aunque intuyo que más tiene que ver con la posición social que representaba tener un lujoso mausoleo. Sea cuál sea la razón, nos han dejado a los vivos que disfrutamos de la minuciosidad y perfección de la escultura, una colección conmovedora de obras. 







ALGUNOS CONSEJOS

- Si te gusta la fotografía, lleva tu cámara bien cargada porque aquí pasarás varias horas capturando imágenes.

- Las mejores horas para ir son a media mañana o medio día.

- Muy cerca del Cementerio se encuentra el Museo de Bellas Artes que es una visita indispensable.

2 comentarios: